Música subterránea con sello alternativo

¿Hartos de la música prefabricada que oímos día tras día en las calles? Sabéis que a nosotros nos pasa lo mismo y por eso os queremos proponer un lugar diferente. Si aún no conocéis la Sala Costello de Madrid os estáis perdiendo un lugar donde encontrar alternativas a los machacones ritmos con letras superfluas que nos inundan en discotecas, pubs, centros comerciales… ¡En todos los lados!

Desde DeAutores no solo os hablamos de los artistas más prometedores y que dan su toque personal a todo lo que hacen. Queremos descubrirlos actividades a las que asistir, donde disfrutar, aprender y descubrir a algunos de nuestros protagonistas.

¿Habéis leído la entrevista a Willy Naves o al grupo The Noises? El asturiano y los de Getafe estarán en enero en la sala madrileña para darlo todo a quien se atreva a pasarse por allí. Nos ha hecho especial ilusión ver que compartirán escenario, aunque en días diferentes. Ha sido un placer contar con ellos en DeAutores y ahora tendremos la oportunidad de verlos de nuevo en directo.

Willy Naves sigue imparable con la promoción de sus anteriores EP’s mientras comienzan los preparativos para la grabación de su último trabajo. Como os contábamos hace muy poquito, el crowdfunding ha sido un éxito y ha podido comprobar la fidelidad de sus seguidores.

The Noises tampoco ha parado desde que les tuvimos por aquí. En el mes de diciembre les podíamos ver en el Fnac Music Festival compartiendo cartel con otros artistas como Iván Ferreiro. Precisamente con el gallego ha colaborado nuestro asturiano Willy Naves recientemente.

¡Como véis están que no paran! Os aconsejamos que echéis un ojo a la programación del festival ‘El Subterráneo’ de la Sala Costello y os paséis a verles a ellos y a muchos otros grupos y cantantes que estarán estos días por allí. Os dejamos aquí las fechas de artistas que apuesta por un sello alternativo. Porque hay lugares donde se reconoce la iniciativa de autor y nosotros seguimos informándoos de las mejores propuestas.

Sábado 21 de enero – Beatmac + Biodramina Mood
Domingo 22 de enero –  Surrima & Resads friends
Lunes 23 de enero – Kuve
Martes 24 de enero – Labuat
Miércoles 25 de enero – The Noises
Viernes 27 de enero – Los Pedales
Sábado 28 de enero – Lousiana
Domingo 29 de enero – Willy Naves


Artistas de la calle

He aquí una entradaun tanto  especial. Una aportación distinta. Algo más personal que el resto, porque de alguna forma he sentido la necesidad de compartir con el mundo esta experiencia madrileña que me ha alegrado el día…

Esta mañana, la plaza de Olavide acogía con sus rayitos de sol a dos jovenes chicas que con gusto difrutaban de su café al calor de este extraño invierno. Todo transcurría con normalidad: mientras cada cual leía una parte del periódico y compartía alguna que otra noticia que le causaba asombro, los niños jugaban con las palomas, los repartidores corrían con sus paquetes de un lado a otro y más de uno simplemente disfrutaba del tiempo maravilloso con amigos o familia al son de la música que tocaban los dos jóvenes al otro lado de la calle.

Hasta aquí, nada nuevo. Pero la mañana cambiaría cuando una mujer de alegre expresión, que rondaba los cincuenta, ocupaba la mesa de al lado y acomodaba a sus padres en las metálicas sillas con cariño y cierta dificultad. Sin intención de ser cotilla ni mucho menos, empecé a escuchar su conversación y prestarle algo de atención mientras ojeba las páginas del diario sin leer realmente su contenido. La mujer mayor y su marido en silla de ruedas, pedían una tónica y un café, al parecer, como todos los días, mientras su hija les contaba alguna anécdota relacionada con sus familiares. Lo especial en todo esto es, que la hija estaba constantemente preocupándose por sus padres. Recreando la historia de una forma casi teatral, andaba de un lado para otro, con una energía casi abrumadora. Colocó a su padre en la sombra y le dió a su madre un obsequio que no llegué a ver, pero que le sacó una sonrisa de oreja a oreja. Para entretener mientras a su padre, pedía a los jóvenes de la mesa de al lado, el periódico. “Cójalo, por supuesto, ya lo he leído, asique se lo puede quedar de hecho“, contestaba a la petición y el hombre, en su silla de ruedas, les daba las gracias como si de un regalo increible se tratara. Así estuvieron aproximadamente media hora en la que, independientemente de la conversación, se percibía en cada palabra que salía de la boca de la hija  un amor asombroso. Una preocupación que corresponde más a una madre que a una hija, que trata en cada instante de darles lo mejor, al igual que ellos hicieron en su momento. Era pura vitalidad que contagiaba no sólo a sus dos padres de avanzada edad, sino a todos aquellos que les rodeaban y sonreían con cada pequeño gesto de cariño de esta familia. Por último, cuando ya se disponían a abandonar la plaza y la hija trataba de trasladar a su padre a la silla de ruedas, hubo un momento de tensión en el que el hombre perdió el equilibrio y casi cae al suelo. Justo entonces, cuatro personas distintas, se levantaban de su silla y corrían a ayudar a la mujer en su maniobra. Quizás no sea nada del otro mundo, pero era uno de esos momentos en los que sientes la bondad de la gente. Como si de una gran familia se tratara, la impersonalidad de la gran ciudad se esfuma para dar paso a la hermandad y la colaboración.

No sé si es la crisis que nos obliga a unirnos, el sol que nos llena de una extraña energía  o que simplemente se trata de  una realidad que en ocasiones permanece oculta. Pero la gente comparte, ayuda, colabora y si puede , regala con gusto una sonrisa de complicidad a aquellos que son como nosotros; como todos. Porque juntos la vida resulta más fácil. Porque hay amor en cada esquina. Y porque independientemente de la situación en la que nos encontramos, siempre quedará un hueco para la amabilidad. Y es que el arte muchas veces está en la calle. Los artistas de la vida, autores de alegrar cada día de la semana, pasean por la ciudad como cualquier otra persona, pero con una luz distinta, que ilumina las calles de Madrid y consigue, en miles de ocasiones, hacer que el mundo sea un poquito mejor. La vida se convierte así en arte, en una improvisación cuyos artistas luchan a diario y están por todos lados…


Gran Hermano 13 lo podría hacer él solo

El viernes pasado descubrí a un ACTOR, con mayúsculas si. Buscaba un plan alternativo y llegué a una obra por 3 euros en la que lo único que sabía era su breve descripción :”¿Hasta dónde estarías dispuesto a llegar por un millón de euros?“.  Con ese precio, esa descripción y la situación del teatro (a 50 metros de la Puerta del Sol) ya tenía plan para esa noche.

La obra se llama “Águilas en el jardín”, un título que tiene toda coherencia tras ver la obra.

En una sala en el Teatro Arenal, con poco más de 25 personas apareció el director de la obra y único actor Pablo Paz.  Un mal letal llamado “EL YOISMO” se cierne sobre la población. Como solución ven la necesidad de que la población comprenda ese mal y para que lo consigan se inventan un tipo de Gran Hermano con personajes representativos de esa avaricia y codicia. Escena limpia, aderezada con breves piezas musicales, en la que todo el peso de la acción recae sobre las dotes interpretativas del actor. La presentación de los personajes uno por uno y la posterior competición sin escrúpulos entre ellos será el recorrido de la obra.

Un sólo actor que consigue interpretar excelentemente al presentador del concurso, a un italiano vividor, a una sudamericana sacada de telenovela, a un joven gótico, a una mujer egocéntrica y repelente y por último a un yonki. No sabría quedarme con cual de los personajes interpreta mejor.Es difícil de  creer que el mismo actor pueda meterse de esa forma en la piel de 6 personajes totalmente distintos y trasladar los sentimientos y miserias de cada uno de ellos de esa forma tan intensa. Es una comedia pero consigue emocionar. El final de la historia es sorprendente pero no lo voy a contar, hay que verlo. Más de un año en cartel y con pocas sesiones por delante, así que aprovechad estas últimas sesiones.

Interesándome más tras ver esa interepretación, leo que Pablo Paz es un artista en varios ámbitos. Es licenciado en Arte Dramático en la Escuela de Cristina Rota, además tiene estudios en danza y música. En televisión es conocido por su papel en series tales como Amar en Tiempos Revueltos de TVE, Generación DF (Antena3), Matrimonio con Hijos (Cuatro) o Yo soy Bea (Tele5). Varios cortometrajes y largometrajes, un disco de música en el mercado, etc, etc.

Les recomiendo que se acuerden de este nombre, Pablo Paz.  http://www.pablopaz.net/