Conociendo a Kimbra y algo de Nueva Zelanda

Si te gusta algo de Katy Perry y Robyn, pero detestas su faceta comercial. Si eres fan de Florence and the Machine pero a veces tienen demasiada carga instrumental. Si en general, últimamente estás encontrando más placer en las voces femeninas, sobre todo si van acompañadas de una gran personalidad y un toque de extravagancia. Si todavía no has conocido a ningún artista neozelandés, pero te curiosea saber qué estilo llevan en ese lejano país. Si estás de acuerdo con todo ello, en ese caso, KIMBRA podría ser tu nuevo descubrimiento.

Esta joven artista que nació en marzo de 1990 en Nueva Zelanda podría ser una de las nuevas revelaciones musicales del año.  Su voz recuerda en sus tonos más graves a las grandes artistas del siglo pasado como Nina Simone o Aretha Franklin y en los agudos a algunas de las nuevas voces femeninas más llamativas de los últimos años como Adele o Florence. Su belleza distinta, el pelo oscuro y los ojos claros, y su vestimenta siempre con ropajes que parecen de otra época y llamativos colores, hacen que esta chica que ronda los veinte años conquiste al público con gran facilidad.

Quizás sea por su encanto natural o tal vez por su ímpetu y esfuerzo, ya que lleva desde los 10 años instruyéndose a sí misma en lo que a la voz se refiere y componiendo y escribiendo sus propias canciones,  que en 2011 haya conseguido vender más de 35’000 copias de su álbum Vows en tan sólo unos meses. Gracias a la colaboración con Gotye, uno de los artistas indie más destacados e interesantes de los últimos años procedentes de Australia, consiguió además situarse como número uno en las listas del país durante más de ocho semanas.

Somebody That I Used to Know

se convertía así en la canción que más tiempo lograba mantenerse en las listas desde Savage Garden en 1997. Logró además situarse como número uno en Holanda, Bélgica y por supuesto Nueva Zelanda. Un éxito que les llevó a cosechar muchas críticas positivas e incluso a formar parte de la banda sonora de series de gran éxito como Gossip Girl o 90214.

Su álbum, en el figuran cinco canciones grabadas en vivo en los Sing Sing Studios en Melbourne que evidencian sus dotes como vocalista y algunos temas verdaderamente buenos como Settle Down,    

suponen el comienzo de una carrera profesional que probablemente dará que hablar dentro de poco a nivel mundial. Una joven interesante que ha conseguido que la música de Nueva Zelanda no sea más una gran desconocida.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: